KEPLER-438B (LA TIERRA PROMETIDA)

Esta obra fue escrita en 2012 bajo el título de La tierra prometida, que fue cambiado por Kepler-438b en su estreno mundial en el Teatrul Odeon de Bucarest (Rumanía). El texto, que ya ha sido traducido al griego e ingles, adopta un tono de farsa para adentrarse por primera vez en el tema del cambio climático y, sobre todo, en la ineficacia de las organizaciones internacionales para detener sus terribles consecuencias

 

La acción tiene lugar en la sede de la Organización de las Naciones Unidas de Nueva York, en un futuro sin determinar. En la primera escena, Vincent Shawen, Presidente de la ficticia República de Malvati, se dirige a la Asamblea General vestido de submarinista para llamar la atención de todos los países del mundo sobre la situación crítica de su país. El pequeño archipiélago de Malvati casi ha desaparecido bajo el nivel creciente del océano y Shawen pide a sus homólogos una isla para trasladar a sus 30.000 refugiados climáticos y fundar así una Nueva Malvati.

La obra sigue las peripecias del Presidente y su delegación diplomática (su propia hija y el Ministro de Asuntos Exteriores), que deben enfrentarse a situaciones surrealistas en sus múltiples encuentros con delegados de varias naciones del planeta. A su vez, mientras nuestros protagonistas tratan de salvar su patria, también tendrán que enfrentarse a un dilema mucho más personal y complejo: las relaciones humanas y familiares que los unen, no sólo como compatriotas, sino como familia.

Comedia, melodrama, análisis político, ciencia ficción y mitología se dan la mano para convertir Kepler-438b en una obra crítica, pero a su vez entretenida, sobre el que probablemente es el problema más acuciante al que se enfrenta la humanidad en estos momentos y que la crisis económica ha dejado en un preocupante segundo plano. La obra ha contado ya con lecturas dramatizadas en Barcelona (con Ernest Villegas, Jordi Rico, Pep Anton Muñoz y Sara Espígul, dirigida por Carles Fernàndez Giua), el Instituto Cervantes de Atenas, el Martin E. Segal Theatre de Nueva York (EE.UU.) y el New Jersey Rep Theatre de Nueva Jersey (EE.UU.).

'KEPLER-438B' SE ESTRENÓ EN EL TEATRUL ODEON DE BUCAREST (RUMANÍA) EL 17 DE SEPTIEMBRE DE 2016 DIRIGIDA POR BOBI PRICOP. TAMBIÉN SE HA PRESENTADO COMO LECTURA DRAMATIZADA EN BARCELONA, ATENAS, NUEVA YORK Y NUEVA JERSEY (EE.UU.)

CRÍTICAS

El texto de Guillem Clua un excepcional reflejo de nuestros tiempos que, a su vez, son proyectados en el futuro en una inteligente parábola sobre la identidad, las creencias, las decisiones políticas, la amistad y nuestra misión en la Tierra. El autor de este viaje contrapone bajo un disfraz de ciencia ficción lo amargo con lo cómico, exponiendo sin piedad los clichés culturales, sociales y políticos que dejan desnudos a los emperadores de las grandes naciones.

CLAUDIU SFIRSCHI-LAUDAT

CLAUDIU SFIRSCHI-LAUDAT

B-Critic: “Un país pequeño: manual de uso”

La obra del Teatro Odeon nos presenta un conflicto entre el valor del pragmatismo y los dogmas fundamentales en un delicado ecosistema social y geopolítico. Es un texto fundamental en el debate de la globalización y una comedia con un razonable substrato de tristeza. (…) La geopolítica futurista imaginada en la pieza es hermosa y redonda.

CARMEN CORBU

CARMEN CORBU

B-Critic: “Diario de a bordo: ¿por qué vamos tan mal?”

Los mensajes medioambientales a menudo son aburridos, amargos y tristes, todo lo contrario que la producción del Odeon Kepler-438b, que convierte el mensaje en un espectáculo divertido y atractivo.

NICU ILLIE

NICU ILLIE

B-Critic: “Una distopia hilarante”

El espectáculo del Odeon es moderno, divertido y actual. La sátira de Clua no resulta agresiva. Muerde sin demoler, es agradable y fácil de entender sin verborreas. (…) La puesta en escena del ultratalentoso Bobi Pricop es inteligente y sin un momento de aburrimiento y su uso de la tecnología no es meramente decorativo, sino que genera un cuerpo orgánico, una innovación constante que lo confirma como uno de nuestros mejores directores.

CRISTINA RUSIECKI

CRISTINA RUSIECKI

B-Critic: “El buen consejo no está muerto como una aceituna”