SHANINE SALMON

The Swallow es una montaña rusa intensamente escrita, dirigida y actuada brillantemente, llena de ira, angustia, odio, humor, recriminaciones, culpa y tristeza. La obra, excepcionalmente escrita, es como un torneo de tenis rapidísimo en el que los personajes van ganando puntos el uno sobre el otro, sin que ninguno llegue a ganar nunca el partido.